Jorge Eduardo Arellano
INTRODUCIDA EN 1829, la imprenta en nuestro país comenzó a producir hasta 1838 folletos y libros, siendo los más antiguos dos impresos en León el citado año de 1838.
En la Imprenta de la Junta de Instrucción Pública la Breve / y / sencilla narración / del viage que hizo / a visitar / los Santos Lugares / de / Jerusalén / el P. Fr. José María / Guzman, Americano […]: folleto de 47 páginas que José Muños [sic] reeditó de una cuarta edición en Zacatecas, México; y en la misma imprenta, a cargo de Muños, otro folleto: la Constitución Política del / Estado Soberano Libre é Independiente de Nicaragua / reformada y sancionada por / su Asamblea Constituyente / en 12 de noviembre de 1838 siendo Gefe Supremo el Benemérito de la / Patria ciudadano Licenciado José Núñez […]
Ambos impresos pioneros han sido registrados en una investigación de quien escribe y em otra del historiador costarricense Carlos Meléndez. La primera contiene, entre 1838 y 1850, un total de 43 títulos y la segunda aporta 69: una adición de 26, lo que equivale a más de un tercio del incremento para el período. Mis fuentes fueron las nacionales de Nicaragua (bibliotecas públicas y privadas) y las de Meléndez su colección personal y bibliotecas de Estados Unidos y Guatemala.
Hasta hoy, no ha sido posible localizar otras publicaciones anteriores a 1838, las cuales debieron haberse reeditado, excepto las periódicas a partir de 1830: Gaceta de Nicaragua, Telégrafo Nicaragüense y La Opinión Pública, estas dos de 1835 y editadas en León. La primera, de 1830, apareció en Granada y se limitó a un número.
Por lo demás, hasta 1850 funcionaron en Nicaragua 21 imprentas, entre estatales y privadas: 10 en León, 6 en Masaya y 5 en Granada. He aquí algunos de los dueños de estas imprentas: los leoneses Nicolás Aguado, Toribio y Pedro Argüello; y los radicados en Masaya Pedro José Díaz y Francisco Valenzuela. Este último figura como reimpresor en 1840 de la curiosa obrita (56 páginas): Ortografía castellana en verso arreglada en la Real Academia. / Compuesta por D. D[omingo] C[uet], profesor del noble Arte de primeras letras en Toledo.
Otro título de mayor consistencia (232 páginas) debe citarse: el lanzado en Granada, por la Imprenta de la Universidad a cargo de Manuel Antonio Cerda, el año de 1843: Gramática latina / en forma de Catecismo / adaptada al / método de enseñanza mutua / y / sacada de las mejores publicadas hasta / ahora en Europa / por J. J. Mora.
Pasando a los folletos y libros publicados en nuestras imprentas durante la segunda mitad del siglo XIX, en la «Bibliografía general de Nicaragua: 1674-1900» (Managua, Dirección General de Bibliotecas y Archivos, 1981), registré 107, además de 30 obras de autores nicaragüenses aparecidas fuera del país (entre ellas 12 de Rubén Darío en Chile, El Salvador, Argentina y España; y 90 de autores extranjeros editados en Estados Unidos y Europa). Tres temáticas predominaban en ella: la del proyecto de la Ruta del Canal Interoceánico; la descripción del territorio de La Mosquitia y la del fenómeno histórico del filibusterismo esclavista de William Walker.
En las bibliografías de los demás países centroamericanos no se han desarrollado estas temáticas como en el nuestro. Además, otras tres temáticas enriquecieron la producción de libros en y sobre Nicaragua: la vida y obra del nicaragüense universal Rubén Darío, la gesta de Augusto César Sandino (1927-1932) y héroe-cumbre de Nicaragua, más la revolución popular sandinista (1979-1990), de indiscutible protagonismo mundial.

